
¿Que se puede esperar de un disco que empieza con la siguiente frase? "espero que alguien cuide de mi cuando haya muerto..." Pues 30 minutos de pura melancolía, intensidad, tristeza y no excesivamente fáciles de escuchar.
Un disco lento, con partes realmente preciosas y una voz absolutamente personal que puede no resultar del agrado de todo el mundo.
El conjunto suena redondo, ideal para noches largas y momentos íntimos, una puerta hacia la introspección que pasa desde el pop/rock mas suave hasta momentos que recuerdan a profundos toques del soul mas desgarrador, en resumen, este disco destila sentimiento de la primera a la ultima canción,ideal para dejarnos guiar por un universo gris.
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